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Mitomanía: cuando mentir se convierte en una enfermedad

Mitomanía: cuando mentir se convierte en una enfermedad

La Mitomanía, también conocida como Pseudología Fantástica, es un trastorno mental que provoca que la persona distorsione la realidad a través de mentiras compulsivas y repetitivas, con el fin de crear una imagen de sí misma que presentar a los demás como verdadera.

Las personas que lo padecen tienen necesidad de mentir, en ocasiones sin ser conscientes de estar haciéndolo, con el fin de que la historia personal que cuentan sea más llamativa. Estas mentiras pueden basarse en algún hecho real, pero que es distorsionado para que de cara a los demás resulte más vistoso.

Las mentiras se convierten para los mitómanos en un hábito, en su manera de comportarse, llegando a sentirse incómodos, indefensos o raros si no llevan a cabo esta conducta.

La persona mitómana tiene la tendencia a mentir con total naturalidad y compulsivamente sobre cualquier aspecto de su vida, incluido el más mínimo detalle, conducta que le recompensa de manera inmediata en forma de admiración o atención de otras personas. Pero sus mentiras no buscan utilizar a los demás o hacerles daño, sino compensar su baja autoestima.

Esa necesidad de sentirse apreciado u obtener atención hace que en el futuro se siga mintiendo, y al alargarse en el tiempo esta conducta las probabilidades de que las mentiras sean descubiertas son más altas. Y entonces todo cambia y lo que se obtiene es lo contrario a lo que buscaba inicialmente, de manera que sus personas más cercanas se sienten engañadas y comienzan a desconfiar de ellos, a dejar de prestarles atención e incluso a darles de lado.

Las causas probables de la mitomanía pueden ser la falta de atención durante la infancia, el haber sufrido abusos, haber sido tratado de manera negligente por los mayores y, también, no tener una buena autoestima. Esto hace que la mentira se convierta en una manera de compensar la falta de atención experimentada con las personas por quienes sentía apego.

Este trastorno a menudo acompaña a otros que afectan a la personalidad, de manera que en personas mitómanas también pueden apreciarse el trastorno límite, el narcisista, el histriónico o el Síndrome de Münchhausen.

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