Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | psicologosenlasrozas@gmail.com

Consejos para padres con hijos rebeldes

Consejos para padres con hijos rebeldes

Todos hemos sido adolescentes. A veces, al ser adultos, lo olvidamos y juzgamos la conducta de nuestros hijos, pero la rebeldía puede ser positiva si se expresa en un ambiente adecuado, hacia la persona adecuada, y racionalmente.

Aunque la rebeldía de un hijo puede no ser fácil de manejar por los padres, tiene un motivo. Normalmente no suele durar más allá de la adolescencia, y es la manera en la que un hijo trata de convertirse en una persona independiente y autónoma. De hecho, en el 30 o 40 por ciento de los niños y adolescentes no llega a ser más que algo transitorio. Sin embargo, un 20 por ciento de adolescentes rebeldes llega a meterse en asuntos más serios como el consumo de alcohol y drogas, el destrozar cosas o el formar parte de pandillas.

Tipos de rebeldía
Hay cuatro tipos de rebeldía, cada uno con sus propias características.

  1. Regresiva: Rebeldía que nace del miedo a actuar, provocando una conducta de reclusión en uno mismo y encogimiento. El adolescente adopta una postura pasiva y sin protesta (o la protesta es silenciosa).
  2. Agresiva: A contrario que en la regresiva, esta rebeldía se expresa violentamente. Cuando el adolescente no soporta los obstáculos con los que se encuentra intenta superar la frustración haciendo daño a los demás.
  3. Transgresiva: Se trata de ir en contra de las normas establecidas, bien por utilidad al no acatarlas o bien por el placer que produce al adolescente transgredirlas.
  4. Progresiva: Mientras que las tres anteriores surgen por inmadurez y/o inseguridad, esta rebeldía la adoptan adolescentes que no están dispuestos a aceptar injusticias y que quieren vivir de manera digna.

Factores que provocan la rebeldía
Los factores que hacen que un hijo se estanque en una rebeldía anormal y exagerada son varios:

  • Estrés: Cuando el hijo tiene conflictos constantes en el domicilio familiar como discusiones o peleas, o tras la separación de los padres.
  • Exceso de disciplina: Cuando los padres son demasiado controladores y/o estrictos.
  • Identificación: Cuando el hijo se identifica con un padre o una madre de conducta explosiva o impulsiva que no sabe escuchar y grita a menudo.
  • Ausencia física y emocional: Cuando los padres casi no pasan tiempo en casa porque trabajan demasiado.

Cómo afrontarla
Hay varias sugerencias que pueden ser útiles para lidiar con esta etapa de la vida de los hijos.

  • Ser cariñoso y mostrar aceptación da mejores resultados que la presión al educarlos o el darles sermones.
  • Un adolescente desea más complacer a los padres cuando es apreciado que cuando es criticado.
  • La crítica genera malestar. Empezar criticando provoca falta de aceptación y que el hijo se ponga a la defensiva.
  • No bombardear al hijo con preguntas.
  • Saber escuchar. Tenga o no razón, debemos escuchar al adolescente con atención y no rechazar con la insinuación de que lo que cuenta no es importante.
  • Un adolescente busca su independencia al decidir cómo organizarse o vestirse. Hay que estar pendiente de él pero darle libertad. De lo contrarió se puede sentir poco querido o abandonado.
  • Ser paciente. Los cambios hormonales en ocasiones hacen difícil que el adolescente controle su carácter, y hay que entenderlo.

Leave a comment

Your email address will not be published.