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Cómo identificar el trastorno antisocial

Cómo identificar el trastorno antisocial

El trastorno antisocial es uno de los trastornos clasificados como trastornos de la personalidad. Se caracteriza por la violación y explotación de los derechos de otras personas, así como su manipulación. Es un trastorno que se da más habitualmente en hombres que en mujeres. Y aunque sigue un curso crónico, con el tiempo puede remitir a medida que la persona que lo padece alcanza los 40 años de edad.

Para identificar el trastorno antisocial, hay algunas claves que son de mucha ayuda:

  • Trastorno disocial padecido anteriormente. Hay ocasiones en las que una persona afectada por un trastorno antisocial puede haber sufrido durante la infancia o al alcanzar la adolescencia un trastorno disocial. En este trastorno la persona muestra conductas que atentan contra las normas sociales, las reglas, y los derechos de otros. También hace que se cometan delitos, destrozos en propiedades ajenas y agresiones a personas y/o animales.
  • Comportamientos delincuentes. Al mostrar comportamientos en los que se atenta contra otros, también puede ser habitual en el trastorno antisocial tener problemas con la ley y delinquir. Destrozas propiedades ajenas y robar es algo común en quienes sufren este trastorno.
  • Manipulación, desprecio, agresividad y mentiras. La persona que padece trastorno antisocial es manipuladora y no duda en utilizarlo para conseguir lo que desea, además de no dudar en despreciar los sentimientos de otras personas y sus derechos. Son personas manipuladoras que no se preocupan de las consecuencias de sus actos, y mentir es algo normal en ellos. Al comportarse con agresividad, generalmente incitan a la violencia mediante peleas y agresiones, llegando a mostrar esta agresividad en su entorno personal como con su pareja, sus familiares o sus hijos.
  • Excesos. Al ser imprudentes por naturaleza, las personas con este trastorno no se preocopan de ponerse en peligro tanto a sí mismo como a otros. Por eso no es extraño ver cómo pueden conducir bajo los efectos del alcohol o abandonan el cuidado de un niño a su cargo. Cuando quieren tener el respeto de los demás, utilizan la ira y el enfado para lograrlo.
  • Inestabilidad. La familia, el trabajo y el entorno social son ámbitos inestables para las personas que padecen trastorno antisocial. Derrochan el dinero, son despedidos con facilidad o abandonan el trabajo frecuentemente. Aparte de la manipulación de otras personas, no muestran muchas habilidades sociales, siendo desconfiados y viendo a los demás como una amenaza.
  • Pueden mostrarse joviales y encantadores para lograr lo que quieren, pero en realidad son personas arrogantes, egoístas y tercas que se ven a sí mismas como inteligentes y audaces. Para ellos el concepto de ser flexible no existe, y discuten y se irritan con facilidad. Nunca se sienten culpables cuando deben hacerse responsables de su comportamiento.
  • Sin límites. Al asegurar querer ser autónomos y libres, lo utilizan como excusa para sentir aburrimiento rápidamente ante la rutina y dejar sus responsabilidades de lado. Para ellos no existen los proyectos a largo plazo porque lo que buscan es la gratificación inmediata. Eso hace que sientan un placer inmediato en su propia conducta.
  • Trastornos asociados. El trastorno antisocial puede venir acompañado de trastornos de otro tipo como el descontrol de los impulsos, la ansiedad o las adicciones.

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